
Podrá intentar distraerme los sucesos cotidianos, sin embargo siempre hallo ese instante donde una circunstancia simple lo evoca.
Podrá querer arrebatarme el presente recordándome en plena conciencia que no me tiene, arrancarme la ilusión de quererlo… sin embargo me vuelvo como esas rocas que no derrumban esas agitadas olas, no me laceran las sales de esta vida esquiva, porque nadie sabe que este amor viene de otras vidas…
Nos toca tenernos en esencia… el contacto de alma a alma ausentes de orilla.
Podrá el inconciente susurrarme mil cosas sin embargo, yo lo llevo conmigo y es el la sombra que bordea mis costas.
Podrá pretender arrebatarme el viento, el sentimiento profundo que por el siento, mas mi corazón se vuelve acero inmune hasta para el fuego del mismo averno.
Podrán querer acallar mis latidos esos que se aceleran cuando mi alma lo ansia, en el intento de que su eco llegue donde lo halla el lugar que habita…
Endebles los intentos que en el transcurrir se vuelven vanos…
Podrán intentar socavar las horas desdibujadas… yo sigo aquí sin miedo… queriéndolo
No he de temer que me condenen al silencio, si en la vigilia de cuidarlo llego el a enamorarme…
Si he de desvanecerme cual rosa al caer sus últimos pétalos, será con su amor sellado en cada uno de mis huesos…
Podrán intentarlo… cierto…
Pero sepa vida mía… que en el polvo que me convierta… permanecerá como una savia pura… este amor que por usted en mi anida…