lunes, 29 de septiembre de 2008

Una pequeña historia de amor...

Hábleme no se quede callado.
No me deje aquí con el corazón en la mano.
Hábleme y sea valiente.
Quiero ver cuanto coraje tiene para dejarme.
Hábleme no será en vano.
Quiero que me mire a los ojos no sea cobarde.
Hábleme mi señor.
Diga a esta mujer que todo se lo ha dado.
Hábleme señor no se quede mudo.
No me harán sufrir más sus palabras de adiós.
Que ver en sus ojos que yo no soy su mundo.
Hábleme no se quede callado.
El silencio me esta matando lentamente.
No haga de esta angustia que me quita el aire.
Una tortura interminable.
Hábleme no sea cobarde.
Si ya dormir conmigo no le quita el sueño.
Déjeme a mí con mis desvelos.
Y veré que es lo que hago.
Hábleme no tenga miedo, no será en vano.
Yo que todo se lo he dado.
No quiero vivir con alguien que nada por mi siente.
Hábleme estoy esperando.
Eso si mi señor, lo que diga no tiene retorno.
Si me deja ahora, ya esta mujer no será más suya.
No habrá arrepentimiento que lo haga volver a mi lado.
Hable yo escucho, mientras me hago la fuerte…
…Y por dentro me desangro.

Silvina (autora)

2 comentarios:

Venus dijo...

Uy ami esto esta excelente! Te Felicito, muy bueno!

Lya dijo...

Desafiante y clemente... es increíble cómo usas el modo en que el "yo" se refiere a ese "tú"... sabes, marcas un ritmo que hace que el lector camine con las súplicas que se hacen... te lleva, te lleva y te cierra de esa manera... maravilloso, genial, único.